
Los restos del naufragio de Punta Cera fueron identificados en 1961 cerca de Porto Azzurro, aprox. A 200 m de la ensenada formada por el modesto promontorio de Punta Cera, entre Punta di Calanova y Punta Buzzancone, sobre un fondo marino de 35 m. Las depredaciones masivas que siguieron al descubrimiento provocaron la desaparición de gran parte del cargamento, pero la incautación de tres ánforas, realizada en 1963, y la intervención del Centro Experimental de Arqueología submarina de Albenga con la recuperación de otras diez ánforas, permitió adquirir datos suficientes para una correcta clasificación del pecio.
Las ánforas del pecio de Punta Cera

Se constató la existencia de un «campo de ánforas» de 16 x 14 m, sin rastro aparente de la estructura de madera del casco, del que se recuperaron algunos clavos de cobre. Las ánforas, todas ellas de la misma forma (Africana II A), sugieren que el cargamento procedía del África proconsular y de Bizacena, y que los restos del naufragio de Punta Cera se remontan a la segunda mitad del siglo III. ANUNCIO Según los datos recogidos en el momento de la recuperación, parece que las ánforas contenían grano y estaban cerradas con piñas (ver foto). El único sello del CPC conservado, hasta el momento no asociado con esta forma, es bien conocido por una serie de especímenes romanos, aunque quizás atribuibles a producciones hispanas. El mobiliario a bordo es muy limitado, limitándose a un olpe (jarra) de arcilla gris y fragmentos de una cacerola con una pátina cenicienta.
El rumbo del barco
El material encontrado sugiere la presencia de los restos de un barco, de considerable tamaño, que había navegado desde África hacia Italia siguiendo la ruta de las islas y luego la de la costa del Tirreno, de la que Elba representa un punto de tránsito.
Es posible observar varios artefactos encontrados junto con los restos del naufragio en el Museo Arqueológico Cívico de Linguella Portoferraio.


